El primer poblado español en Puno surgió alrededor de una mina de plata descubierta por los infames hermanos Salcedo en 1657. En 1668 la ciudad de Puno fue declarada capital de la región y desde entonces se desarrolló como el puerto principal del Lago Titicaca además de ser un pueblo importante en la ruta comercial de la plata desde Potosí. Más adelante el pueblo fue impulsado por la llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX.
Es posible encontrar muchas áreas de interés en Puno y sus alrededores. Viaje a Copacabana y visite los pueblos remotos de Juli y Pomata antes de abordar el hidrofoil o aerodeslizador para llegar a la Isla del Sol donde, de acuerdo a la leyenda, apareció el primer Inca. Luego de explorar las ruinas incas de la isla y admirar el panorama majestuoso del Lago Titicaca y de las montañas andinas que lo rodean, se continúa hacia Huatajata para una breve parada.
Puede tomar una excursión por el lago hacia las Islas de los Uros (islas flotantes donde puede comprar espléndidas artesanías) y a la Isla Taquile, pero debe prepararse para una trepada de 500 escalones para llegar al pueblo aunque bien vale la pena el esfuerzo sólo para admirar el panorama. Muchos viajeros optan por quedarse una noche en la isla con una familia local. lo que no es una mala idea después de la agotadora escalada. No espere encontrar servicios higiénicos o siquiera agua corriente durante su estadía. Sin embargo, disfrutará de una visita verdaderamente especial. Otra excursión que puede realizar desde Puno es una visita de medio día a Sillustani y sus chullpas (torres funerarias Pre-Colombinas) ubicadas artísticamente sobre el prístino Lago Ayumara.